el rastro de la herida

CAMINO LIBRE


Mis pies han hollado

varias generaciones,

surcos de compasión, vacíos cálices,

y aún no están preparados

para clavarse en mitad del sendero,

dejarse cortar como dos rosas,

oír caer sus pétalos

con lentitud, confundirse en el polvo,

ya nunca mas doliente la malgastada piel,

y así dejar libre el camino

para todos los que van a llegar.



                                      (El rastro de la herida, 2011)